22 may. 2011

La camiseta: retrocediendo en el tiempo


Hace unos días se presentó la nueva equipación del FC Barcelona para la próxima temporada. Como ya era previsible, el innovador diseño causó polémica. Del mismo modo, la aparición del logo de Qatar Foundation dio mucho que hablar. Sin ir más lejos, durante los ocho días habilitados para comprar las entradas de la final de la Champions League, un grupo de aficionados recogió firmas para llevar ante la junta de compromisarios la nueva esponsorización.
Pero no es la polémica surgida con el nuevo diseño la que mueve este artículo. Más bien, podríamos decir que el objetivo de éste es demostrar que las decisiones controvertidas, a veces, también resultan ser acertadas.

Remontémonos ocho años atrás, a la era de Laporta y a su primera junta de compromisarios. Allí, el flamante ganador de las elecciones (con Rosell de vicepresidente) propuso a los socios incluir publicidad en la camiseta. Éstos aceptaron y el Barça empezó la búsqueda de un patrocinador que aportara un gran beneficio al club. Se habló de Bwin, de Beijing 2008, e incluso se llegó a rumorear que una marca de viagra quería el patrocinio blaugrana. En 2006, en un giro inesperado y ya sin Rosell, se fraguó el acuerdo entre el FC Barcelona y Unicef, y muchos (muchísimos) criticaron la actuación de la junta, sobretodo los que no eran simpatizantes del club catalán. 

Así, el diario As realizó un artículo donde se vislumbró el inicio de lo que ahora nadie intenta disimular: la campaña de desprestigio contra el FC Barcelona. Con un título pseudo dramático, el diario madrileño tildó de fracaso la operación del club culé: “Unicef acaba con el sueño del patrocinador”, tituló As. Pero el punto álgido del texto estaba justo debajo. El subtítulo decía así: “Laporta vende como un logro uno de sus grandes fracasos”. La lucha contra Laporta había empezado y, tras la segunda Champions League del Barça, hacía falta desvirtuar todo lo bueno que la entidad catalana conseguía con tal de volver a ver al Real Madrid en la cúspide del fútbol mundial. 

Ahora, con la perspectiva de los años transcurridos, uno no puede evitar reír al volver a leer el artículo de As. Los beneficios del acuerdo entre el Barça y Unicef son incalculables. La marca Barça se ha asociado con la solidaridad, reforzando el logo de “més que un club”. En los países más necesitados la camiseta del Barça está por todos lados, muchas son copias falsas, pero todas ellas muestran el mismo escudo y las dos mismas palabras: Barça y Unicef. El Barça ha escalado posiciones entre los fans y ya se encuentra cerca del Manchester United, líder indiscutible en esta estadística. La aparición del club catalán en los medios se ha hecho regular por sus títulos pero también por su liderazgo en la gestión alternativa de un club de futbol. 

Así pues, el Barça es un modelo a seguir para la gente y para los otros clubs. Y Unicef tiene mucho que ver en ello. Tanto que ahora su sitio se ha vendido por 30 millones de euros, el mayor patrocinio de la historia del futbol. Falta ver si la codicia rompe el saco y el Barça pierde lo que ha ganado en estos cinco años. Por suerte, se conserva el acuerdo con Unicef (que ahora lucirá en la espalda) y se reafirma el interés del Barça por los valores más elementales de la humanidad. Lo de Qatar foundations es una decisión controvertida sí. Esperamos que no sea equivocada...

2 comentarios:

Gabriela Miranda dijo...

Yo apoyé la decisión de poner publicidad en la camiseta. Eso no quiere ser que sea menos romántica, pero hay que tener en cuenta que la pela es la pela.

Saludos.

http://gabrielamiranda89.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Hola crack. Solo comentarte que la web vuelve a estar operativa, la buena. Ya sabes como ve todo. Te esperamos por EBV crack ;)

Damsam

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