16 nov. 2009

Las siete diferencias de un culé


He aquí uno de los misterios de la actualidad. ¿Cuáles son las siete diferencias entre Madrid y Barça? Empecemos.

La primera gran diferencia es Iker Casillas o en su defecto Víctor Valdés. El primero es el mejor portero del mundo y lo demuestra en casi todos sus partidos. Sus paradas ya son leyenda y en unos años se recordará la antología de sus intervenciones. Capitán de la selección española, Iker ha levantado la Eurocopa del 2008 y se ha erigido en uno de los líderes de la Roja. Víctor, por su parte, es un gran portero que, en mi opinión, no llega al nivel de Iker aunque cada temporada está más cerca. Además es infalible en el uno contra uno. Sin embargo, el primero es elevado a héroe en cada partido y, el segundo pasa inadvertido en casi todos. ¿Qué significa? Juzguen ustedes mismos.

La segunda diferencia hace referencia a uno de los fichajes de esta temporada del club blanco, con uno del barça de la temporada pasada. Albiol contra Piqué. O lo que es lo mismo, mediocridad contra talento. Albiol es un defensa con liderazgo pero que no tiene la calidad necesaria para ser un gran central. El valencia le dejó marcharse al Madrid… curioso si era tan bueno… Piqué, en cambio ha sorprendido a todo el mundo demostrando que va para crack. Líder de la defensa blaugrana y clave en la selección, el catalán le da mil patadas al valenciano.

La tercera sigue la misma línea que la anterior. Pero en este caso la comparativa es entre Xabi y Xavi. El primero, flamante fichaje del Madrid, es un buen jugador con un gran desplazamiento en largo y con una enorme capacidad defensiva. Xavi, el del Barça, es el medio total capaz de hacer pases largos tan precisos como los cortos o de mantener la pelota en su posesión aun siendo presionado asfixiantemente por dos jugadores. Ambos son grandes jugadores pero mientras uno se ajusta perfectamente al molde blaugrana, el otro no es la pieza que faltaba del puzle madridista. En mi opinión, Xabi no fue más que la excusa perfecta para la junta madridista para poder demostrar que se contaba con jugadores españoles.

La cuarta sigue la misma dinámica y tiene a un claro culpable: Arbeloa. Salido de la cantera madridista y repudiado más tarde, es un jugador que cumple pero que no tiene calidad futbolística alguna y, obviamente, jugar en el Madrid está demasiado por encima de sus posibilidades reales.

La quinta reside en la categoría social de sus dos cracks. Aunque los dos son enormemente buenos, hay una diferencia abismal entre ambos en la manera de entender la vida. Mientras Messi es más tranquilo y tímido, Cristiano es un personaje que crea tanto amor como odio. Los dos ofrecen un rendimiento espectacular pero, para mi gusto, Cristiano es capaz de encrespar al público contrario para sentir su presión y rendir aun mejor olvidando que junto a él juegan diez jugadores más. Solo por esta razón prefiero al argentino.

La sexta diferencia es la cantera. Mientras, unos se gastan 270 millones en fichajes, el otro es capaz de ganar la Champions con siete canteranos en el campo.

La última diferencia es la dimensión social de los dos clubs. Mientras en Madrid no se cansan de criticar a Laporta por politizar al club, aquí observamos indiferentes como salen docenas de noticias políticas relacionadas con el Barça. Allí abogan por no relacionar el futbol con la política y a mi juicio es una buena idea teniendo en cuenta los políticos/ladrones que tenemos en nuestro país. Sin embargo, los de la capital olvidan varias cosas.

La primera es que para pedir algo primero hay que aplicarse el cuento y, para ello, deberían dejar de llenar sus portadas y sus páginas con noticias de tal índole. En segundo lugar, ellos deberían entender que hablar de nacionalismo catalán o de independencia (dos términos distintos) no es hablar de política sino de valores, cultura e historia.

Finalmente, también olvidan que al igual que ellos se creen con el derecho de recordar sus famosas copas de Europa en blanco y negro, nosotros también tenemos el derecho de recordar el dolor, el sufrimiento, la pena y el sentimiento de derrota que los culés soportamos durante décadas. Nos quitaron a Di Stefano, nos robaron títulos y sobretodo nos pisotearon la dignidad y el orgullo de ser culé. Sin embargo, esa victoria por 0 a 5 en el Bernabéu lo cambió todo. Por primera vez respondimos a las injusticias con goles y, por primera vez en muchos años, los seguidores culés pudieron sentirse orgullosos de ser del Barça y de ser catalanes. Allí empezó todo pues esta no es la séptima diferencia, sino la primera. No se entiende el Barça sin la connotación social que la historia nos ha brindado. Durante muchos años pensamos que el mundo no era justo con nosotros y resulta, que pasado el tiempo, aquello que pareció el fin se ha convertido en el inicio de algo mágico. Podremos caer veinte, treina o cuarenta veces… pero ahora ya sabemos cómo levantarnos. Lo hicimos a pesar de tener todo y a todos en contra así que no supondrá un drama volverlo hacer. Ahora bien, ¿Sabrá el Real Madrid recomponerse? Veremos…

PD1: El siglo XX fue del Madrid… pero me parece que en el nuevo algo ha cambiado… hay demasiadas diferencias para creer lo contrario…

PD2: El 0 a 5 fue el principio de todo y Cruyff fue el guía. En otro post prometo hacer un post sobre aquella época.


La imagen pertenece a http://estaticos03.cache.el-mundo.net

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Joder, tio ves a un cajero saca 100 euros vete a un bar tomate 2 gin-tonics, mira a ver si follas y vete pa casa, que tanto futbol no es bueno.

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