25 nov. 2009

Una noche para recordar


Hoy me he levantado en son de paz. No tenía pensado escribir. El recital espectacular de ayer me permitió saber que incluso en momentos complicados, Guardiola y los suyos siguen al pie del cañón. Se merecían una tregua… y yo también.

No obstante, al levantarme después de mis doce horas de profundo y feliz sueño (hacía mucho tiempo que no me daba tal homenaje), he encendido el ordenador y repasando los portales deportivos online, me he dado cuenta que las personas que mandan los medios de comunicación no son fans del Barça. Es curioso ver como ante la posibilidad de ver al campeón eliminado de Europa, hubo quien nos bombardeó con malos augurios. Que si ni Messi ni Ibra jugaban, que si Abidal y Touré tenían la gripe A, que si Mourinho sabía cómo tumbar al Barça o que si Eto’o ésta vez nos iba a hacer lo que tanto nos había gustado antaño: “joder” al enemigo, es decir, al Barça.

Pues bien, después de la obra de teatro de los culés en el coliseo blaugrana me esperaba un bombardeo igual que el de antes del partido. Sin embargo, no ha sido así. La prensa catalana, acostumbrada a relatar lecciones de futbol solo pudo seguir en la línea habitual. En cambio, aquellos que pidieron a gritos la eliminación del Barça, hoy parece que hayan desaparecido.

Lamentable. Me parece terrible e incluso soez que el titular de las versiones online de Marca y de AS sean las declaraciones de Guardiola en las que afirma que es normal que el Madrid vaya líder habiéndose gastado 270 millones de euros. ¿Curioso no? Sobre todo por el hecho que primero presionaron y calentaron el partido de Champions y, ahora pretenden hacer lo mismo con el Derby pasando olímpicamente del partidazo de ayer… ¿Es que no se dan cuenta? En fin…

Sé que algunos esperabais algo más emotivo, más acorde a lo vivido ayer. Pero no, no debo. Alguien me contó una vez que las grandes leyendas y los grandes héroes de nuestra historia no han sido recordados por los relatos de la corte o por los manifiestos de los nobles y de los reyes, sino por la ilusión de un pueblo entregado, unido y orgulloso. Ayer más de 90.000 personas en el campo y otros muchos millones en la televisión hicieron de un partido cualquiera, una noche histórica y maravillosa…

Amigos míos, las leyendas no se narran, se cuentan… Pasarán los días, los meses y los años pero el partido de ayer seguirá siendo recordado. Por todo lo sucedido durante el partido pero también por todo lo acontecido antes y después del mismo. Volvió el rey. El que se fue por una puerta desconocida pero volvió por la puerta grande. El mismo que hoy es una decepción para aquellos que deseaban nuestra derrota… y el mismo que siempre restará en nuestros corazones… Samuel, sería un orgullo encontrarte de nuevo en la final. Suerte.


La imagen pertenece a http://www.infobae.com

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