15 nov. 2010

Un error, no un anzuelo


No pudo ser. Fernando Alonso dejó escapar el título mundial de F1 en la última carrera de Abu Dhabi tras un error en la estrategia. Ferrari neutralizó a Webber pero dejó vía libre a Vettel que lo aprovechó y se proclamó campeón del mundo. Un título justo y merecido que parece haber molestado a más de uno.

Durante la retrasmisión en la Sexta, Lobato afirmó que la estrategia de Webber era un anzuelo para Fernando. Según él, RedBull había engañado a Ferrari. Sin embargo, dejando la teoría de la conspiración para los Alonsistas más férreos, lo más lógico es admitir el error de Ferrari. La marca italiana, sobrepasada por la presión, actuó demasiado deprisa con la entrada a boxes de Webber, olvidando por completo que Vettel también era un rival. No tuvieron en cuenta los monoplazas que ya habían entrado a cambiar neumáticos aprovechando el Safety Car, y tampoco pensaron en los vehículos que alargarían su primera parada. Con ello, Alonso quedó rezagado y tuvo que pelear con coches situados en posiciones más retrasadas de lo esperado. Además, la configuración del Ferrari de Fernando estaba hecha a la defensiva, con poca velocidad punta pero con un gran agarre en las curvas, cosa que dificultó todavía más el intento de remontada del asturiano. Al final, una amarga séptima posición que hizo llorar a más de un aficionado.

Pero he aquí la gracia del asunto. Hay que saber perder. Dejar de buscar fantasmas donde no los hay. Entender que los buenos también fallan y que eso les sirve para ser aún mejores. Fernando y Ferrari perecieron en la pista, luchando erróneamente sí, pero al fin y al cabo, haciéndolo con honor. Y eso debe ser lo que se recuerde, dejando de lado los chismorreos o las elaboradas teorías de la conspiración. El mundial ha terminado. Vettel ha vencido. Felicitémoslo como se merece.

2 comentarios:

Gabriela Miranda dijo...

FELICIDADES A VETTEL. No soy "Alonsista".

Saludos.

Locubiche dijo...

FELICIDADES VETTEL. Soy "Alonsista"

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