28 abr. 2011

Tercer asalto para el Barça: Mourinho hace el ridículo


Ganó el Barça el tercer duelo. El Madrid se tambalea, pero sigue aún en pie. "Éstos nunca están muertos", recordaba Pep en la rueda de prensa, a pesar de las palabras de Mourinho dando la eliminatoria por perdida.

El Barça controló la posesión como siempre y el Real Madrid le esperó atrás como otras tantas veces. La diferencia estuvo en el apartado defensivo, donde los culés supieron ahogar las contras madridistas. Expulsión de Pepe, que viendo el video de Marca donde toca el balón, podría ser amarilla, pero que después de toda la agresividad mostrada por el Madrid durante el encuentro (incluida su entrada a Alves) es algo normal que los blancos terminasen con diez. Al final 0 a 2 con un Messi estelar que volvió a demostrar quién es el número 1.

Pero lo realmente interesante (y triste) de la ida de las semifinales fue la rueda de prensa de José Mourinho. El portugués se descontroló y llóró como un niño pequeño que no sabe perder. Entre otras cosas, el técnico merengue preguntó "¿por qué los arbitros ayudan al Barça?". Y recordó a Ovrebo, a Bussaca o a Stark, dejándose por el camino el partido de 2005 en el que el Barça fue perjudicado por una clara falta de Carvalho a Valdés o el del año pasado en Milán con Benquerença. Habló también de Ramos o Pepe alegando que éstos no habían hecho nada. El problema es que la agresividad del conjunto blanco fue tan alta y tan barriobajera a la vez que es muy complicado darse cuenta si tú has sido el instigador.

La perla de la noche, sin embargo, vino un poco después. Mou declaró que la eliminatoria estaba perdida ya que era imposible jugarle al ataque al Barcelona. Así, a muchos solo se nos pasó por la cabeza una pregunta: ¿Y como pensabas eliminar al Barça a doble partido? ¿a los penaltis?. Y remató su discurso con una frase que puede acarrearle problemas si el club catalán decide llevarle ante la comisión de la UEFA. "Josep Guardiola ganó una Champions que a mi me daría vergüenza porque fue un escándalo y, este año, si ganan, también lo será", acabó Mourinho.

Así pues, el mal perder de Mourinho dejó al madridismo estupefacto. No sólo lloró como un niño, si no que además tiró por los suelos lo poco que quedaba de dignidad en el club blanco. "Él no es el Real Madrid. Lo somos los aficionados" dirán algunos merengues. Y tendrán razón. Pero al final, lo que se ve, lo que se escucha, es a Mourinho haciendo el ridículo y quejándose con la rabieta típica del que no sabe perder. Pero esto es lo que ficharon Florentino y sus secuaces y con lo que pretendían destronar al Barça. Lo consiguieron en un magnífico partido en copa pero jamás lo podrán hacer en 180 minutos. Todavía queda la vuelta, pero el derrotismo que mostró el Mourinho más ofuscado que se puede recordar (y no es una táctica para desviar la atención) no da pie a la esperanza. En el Camp Nou él no estará. Suerte tiene el madridismo de tener luchadores como Iker, Alonso o Ozil. Esos sí podrían lograr la remontada...


2 comentarios:

Gabriela Miranda dijo...

La cobardia y la mezquindad no pueden tener premio. A este Madrid ya le sonó la flauta en la copa, pero esta vez el fútbol fue justo. Estamos a 90 minutos de Wembley!!

Saludos.

Jordi Carrizo Duran dijo...

sí. la verdad es que tenemos un pie en Londres. pero falta poner el otro. habrá que jugar a tope 90 minutos más y ya estaremos en Wembley

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